
El objetivo principal de la iluminación de museos es resaltar la obra de arte y, al mismo tiempo, protegerla contra los daños que la radiación luminosa puede provocar en los materiales más sensibles. La salvaguarda de la obra implica respetar las normas y recomendaciones internacionales que establecen los tiempos de exposición y la reducción o la eliminación de las radiaciones nocivas: rayos ultravioletas e infrarrojos.
Para poder disfrutar de una obra de arte, es indispensable contar con una sabia dirección luminosa que sepa entender e interpretar la justa relación entre la obra y la luz. A la hora de realizar un proyecto de iluminación de museos es fundamental respetar la calidad cromática de la obra, eligiendo fuentes luminosas de elevada calidad y equilibrio del espectro de emisión lumínica.
Los aparatos que se utilizan con mayor frecuencia son los proyectores para interiores que, instalados sobre carriles electrificados, permiten realizar sistemas de iluminación fáciles de modificar sin costosas intervenciones técnicas; otra solución habitual son las luminarias empotrables para interiores gracias a las cuales es posible crear la mejor solución, tanto de luz general como de luz de acento, mediante un rayo de luz que se proyecta desde el techo sin dejar ver la luminaria.
Las líneas de producto presentadas en el Catálogo de novedades para interiores 2011 y en el Catálogo de novedades para exteriores 2011 pueden estar marcados con el sello ENEC de forma errónea. Para obtener esta información consultar el área download del catálogo online.